Módulos a medida que desaparecen
En pocos metros, el almacenaje invisible es una revolución. Diseña módulos a ras de pared, con juntas mínimas y tiradores integrados. Mantén una retícula clara para que el ojo lea orden. Reserva profundidad para abrigos, limpieza, papelería y electrodomésticos ruidosos, aislando donde convenga. Cuando todo tiene sitio, la superficie queda libre para vivir. Y ahí emerge el lujo: una encimera sin objetos, una repisa despejada, un suelo por donde la luz se desliza sin interrupciones.